¿Sabes? Hoy no me quiero morir, ¡¡¡quiero vivir!!! Por algún tiempo no entendí el significado del “Ave Fénix”:
El arte de renacer, de salir del fango y volar… ¡¡¡ser libre!!! Resurgir de las cenizas; símbolo del renacimiento físico y espiritual.
Hoy para mí todo esto es una realidad gracias a Monte Fénix que me brinda la oportunidad de aprender a vivir. Yo como muchos de mis compañeros de generación, que hemos vivido lo que es la enfermedad de la adicción, tener un lugar como éste para recuperarse es una bendición de Dios. En lo personal, ¡¡¡he recuperado tanto!!!… ¡A mis hijos, la salud, las ganas de vivir!, La libertad; libertad de elegir cómo quiero vivir, qué quiero hacer y cómo lo quiero hacer. Literalmente: “despegar y volar”.
Centro de Estudios Superiores Monte Fénix nos da la oportunidad ahora también, de aprender, no solamente lo que es en realidad la dependencia a una o varias sustancias, sino de acompañar a otro en este camino de recuperación. Aprender del compromiso, de la responsabilidad… Conocer personas extraordinarias, maestros, compañeros, todos unidos con un sólo fin, el de ayudar a otro a “ser”. Me permito compartir algunos de los pensamientos de mis compañeros de generación para expresar lo vivido en este período: “Apenas un año, suficiente para generar ya, grandes compromisos, desde los propios de vida hasta los compartidos para aplicar lo aprendido”. “Rompo paradigmas y esto me permite ser más incluyente”. “Somos dueños de nuestro destino y capitanes del alma”. “Cuando el conocimiento de uno mismo y el de la ciencia se fusionan, se incrementa el poder de la sabiduría”.
¡Hoy me doy cuenta que la fe es infinita, que la esperanza es motor y el amor acción, que crecer es cambiar!
Gracias a todos, gracias mil a mi familia, maestros, compañeros, Paloma, Daniel, Sandra, Marina, Berthita, Juan Pedro… Por su empeño, alegría, experiencias, conocimientos y cariño. Gracias por el compromiso paciencia y principalmente interés para esta gran labor. A Dios y a todos ustedes por la oportunidad. Esta nueva etapa de vida, ha sido para mí una experiencia extraordinaria.
Es un honor, formar parte de esta maravillosa institución, de esta gran familia. Todo mi amor y agradecimiento por lo que hacen por el ser humano.
¡¡¡Gracias Monte Fénix por su compromiso con la vida!!!
¡Hoy me doy cuenta que la fe es infinita, que la esperanza es motor y el amor acción, que crecer es cambiar!
¿Sabes? Hoy no me quiero morir, ¡¡¡quiero vivir!!! Por algún tiempo no entendí el significado del “Ave Fénix”:
Hoy para mí todo esto es una realidad gracias a Monte Fénix que me brinda la oportunidad de aprender a vivir. Yo como muchos de mis compañeros de generación, que hemos vivido lo que es la enfermedad de la adicción, tener un lugar como éste para recuperarse es una bendición de Dios. En lo personal, ¡¡¡he recuperado tanto!!!… ¡A mis hijos, la salud, las ganas de vivir!, La libertad; libertad de elegir cómo quiero vivir, qué quiero hacer y cómo lo quiero hacer. Literalmente: “despegar y volar”.
Centro de Estudios Superiores Monte Fénix nos da la oportunidad ahora también, de aprender, no solamente lo que es en realidad la dependencia a una o varias sustancias, sino de acompañar a otro en este camino de recuperación. Aprender del compromiso, de la responsabilidad… Conocer personas extraordinarias, maestros, compañeros, todos unidos con un sólo fin, el de ayudar a otro a “ser”. Me permito compartir algunos de los pensamientos de mis compañeros de generación para expresar lo vivido en este período: “Apenas un año, suficiente para generar ya, grandes compromisos, desde los propios de vida hasta los compartidos para aplicar lo aprendido”. “Rompo paradigmas y esto me permite ser más incluyente”. “Somos dueños de nuestro destino y capitanes del alma”. “Cuando el conocimiento de uno mismo y el de la ciencia se fusionan, se incrementa el poder de la sabiduría”.
¡Hoy me doy cuenta que la fe es infinita, que la esperanza es motor y el amor acción, que crecer es cambiar!
Gracias a todos, gracias mil a mi familia, maestros, compañeros, Paloma, Daniel, Sandra, Marina, Berthita, Juan Pedro… Por su empeño, alegría, experiencias, conocimientos y cariño. Gracias por el compromiso paciencia y principalmente interés para esta gran labor. A Dios y a todos ustedes por la oportunidad. Esta nueva etapa de vida, ha sido para mí una experiencia extraordinaria.
Es un honor, formar parte de esta maravillosa institución, de esta gran familia. Todo mi amor y agradecimiento por lo que hacen por el ser humano.
¡¡¡Gracias Monte Fénix por su compromiso con la vida!!!
Marcella.