Psic y Mtra. T.F. Ma. Isabel Zepeda Cuj.
Hoy es una noche de diciembre fresca como muchas otras donde han sucedido dos cosas
importantes, una es que tembló y vaya que si se movió la tierra, lo suficiente como para asustarnos y lo bastante como para reflexionar y otra es que ya en la madrugada levanté mi mirada al cielo y vi una luna llena totalmente hermosa con luz radiante y un círculo alrededor de ella azulado espectacular, rodeada de constelaciones donde por lo menos la osa mayor y la menor eran lo mínimo que se miraba. El cielo era como hace muchos años en nuestra ciudad y me recordó aquella esperanza que siempre tengo de que la vida sea mejor, sin perder de vista lo palpable y real de la cotidianidad. Lo real es que tembló y que somos una población de sismos donde los niños aprenden a corta edad lo que se siente cuando la tierra se mueve, situación que en otros países desconocen y lo cotidiano es que la luna salga en un ciclo repetitivo cada mes, pero no en la forma en que se miró este día de eclipse maravilloso.
Me recordó que el año está por irse y que deja un sin fin de bondades y de dificultades pues tembló y hubo eclipse en diciembre, al filo del fin de año, a pocos días de navidad. El 2011 está terminando y con ello proyectos, procesos y expectativas van y vienen en nuestro micro mundo llamado “recuperación de una enfermedad familiar llamada adicción”
La oportunidad de renacer en esta enfermedad familiar ahí está en el 2011 y en cualquier año, al igual que las maravillas de la naturaleza están, la enfermedad en unos y otros familiares y consumidores ahí está y no hay más que tomarla, enfrentarla y manejarla con las herramientas de la salud, de la vida y de continuar siendo una familia en búsqueda de rehabilitación, todos juntos, todos a la par.
El día que se dieron cuenta que esta enfermedad familiar estaba ahí vaya que tembló en nuestro interior y vaya que la historia cambió, las lunas ya no fueron las mismas y se pensó que nunca más radiantes se verían, sin embargo acercarse a un programa de 12 pasos y a personajes conocedores de la situación psicoterapeutas individuales y familiares, consultores, médicos adictólogos, padrinos-madrinas etc. hizo que todo mejorará que la esperanza hiciera mención y que la recuperación se vislumbrará; todo, todo es cosa de estar en ello, de ser constantes y de ser asertivos.
La enfermedad familiar de la adicción no tiene fin, está ahí, pero… qué creen? La recuperación bien trabajada, sustentada y seriamente llevada tampoco tiene fin. Codependientes familiares y adictos cada año nos visitan, pasan a estas filas de la rehabilitación, buscan mejor vida encontrando que siendo tenaces y trabajando temas como su vergüenza, sus límites en relación a sí mismos y a los demás, sus pérdidas, temores y miedos infundados, sus historias destructivas y un sinfín de temas más se rehistorizan y construyen de manera colectiva una mirada nueva.
El año nuevo en recuperación familiar ayuda a generar ideas de salud, de buenaventura, de amor y de unidad, si para esto viene un año más ¡bienvenido sea! y luz al igual que la luna de 11 de diciembre dé, radiante y espectacular.
Los profesionales de la salud y todo personal cercano a esta recuperación de familias con adicción donde por el término estamos entendiendo a un sistema de pertenencia de adicto (a) y su familia nuclear completa, necesita de constante capacitación, de constante revisión de su conocimiento y desempeño pues la enfermedad es cosa seria, no respeta fronteras de ningún tipo y si exige conocimiento y manejo experto.
Así que este año por venir marca una enorme necesidad de tener esperanza también en ser cada día más conocedores del tema, con mejores manejos, con mayor calidad y experiencia por supervisar casos en diferentes áreas y con mayor sensibilidad y equilibrio para poder estar en el lugar que a cada uno toca de esta recuperación. Unos a vivirla desde el reconocimiento de sus interacciones y conductas familiares y personales, otros a aprender y descubrir con estos expertos de su vida que son los adictos(as) y sus familias a ser expertos en manejos, técnicas, intervenciones y conocimientos. Además de nunca olvidar los aspectos humanos y cercanos sobre el manejo de la enfermedad.
Feliz año, tengamos un mejor 2012 con humildad y agradecimiento a todas las familias que se han acercado a este su Centro de Estudios y a todos los profesionales que a través de la diversidad de encuentros han podido conocer un poco más de este mundo con temblores, con lunas y con diversidades en el ser humano.
Comunicándome con las familias con adicción y los especialistas que estudian sobre el padecimiento.
Psic y Mtra. T.F. Ma. Isabel Zepeda Cuj.
Hoy es una noche de diciembre fresca como muchas otras donde han sucedido dos cosas
Me recordó que el año está por irse y que deja un sin fin de bondades y de dificultades pues tembló y hubo eclipse en diciembre, al filo del fin de año, a pocos días de navidad. El 2011 está terminando y con ello proyectos, procesos y expectativas van y vienen en nuestro micro mundo llamado “recuperación de una enfermedad familiar llamada adicción”
La oportunidad de renacer en esta enfermedad familiar ahí está en el 2011 y en cualquier año, al igual que las maravillas de la naturaleza están, la enfermedad en unos y otros familiares y consumidores ahí está y no hay más que tomarla, enfrentarla y manejarla con las herramientas de la salud, de la vida y de continuar siendo una familia en búsqueda de rehabilitación, todos juntos, todos a la par.
El día que se dieron cuenta que esta enfermedad familiar estaba ahí vaya que tembló en nuestro interior y vaya que la historia cambió, las lunas ya no fueron las mismas y se pensó que nunca más radiantes se verían, sin embargo acercarse a un programa de 12 pasos y a personajes conocedores de la situación psicoterapeutas individuales y familiares, consultores, médicos adictólogos, padrinos-madrinas etc. hizo que todo mejorará que la esperanza hiciera mención y que la recuperación se vislumbrará; todo, todo es cosa de estar en ello, de ser constantes y de ser asertivos.
La enfermedad familiar de la adicción no tiene fin, está ahí, pero… qué creen? La recuperación bien trabajada, sustentada y seriamente llevada tampoco tiene fin. Codependientes familiares y adictos cada año nos visitan, pasan a estas filas de la rehabilitación, buscan mejor vida encontrando que siendo tenaces y trabajando temas como su vergüenza, sus límites en relación a sí mismos y a los demás, sus pérdidas, temores y miedos infundados, sus historias destructivas y un sinfín de temas más se rehistorizan y construyen de manera colectiva una mirada nueva.
El año nuevo en recuperación familiar ayuda a generar ideas de salud, de buenaventura, de amor y de unidad, si para esto viene un año más ¡bienvenido sea! y luz al igual que la luna de 11 de diciembre dé, radiante y espectacular.
Los profesionales de la salud y todo personal cercano a esta recuperación de familias con adicción donde por el término estamos entendiendo a un sistema de pertenencia de adicto (a) y su familia nuclear completa, necesita de constante capacitación, de constante revisión de su conocimiento y desempeño pues la enfermedad es cosa seria, no respeta fronteras de ningún tipo y si exige conocimiento y manejo experto.
Así que este año por venir marca una enorme necesidad de tener esperanza también en ser cada día más conocedores del tema, con mejores manejos, con mayor calidad y experiencia por supervisar casos en diferentes áreas y con mayor sensibilidad y equilibrio para poder estar en el lugar que a cada uno toca de esta recuperación. Unos a vivirla desde el reconocimiento de sus interacciones y conductas familiares y personales, otros a aprender y descubrir con estos expertos de su vida que son los adictos(as) y sus familias a ser expertos en manejos, técnicas, intervenciones y conocimientos. Además de nunca olvidar los aspectos humanos y cercanos sobre el manejo de la enfermedad.
Feliz año, tengamos un mejor 2012 con humildad y agradecimiento a todas las familias que se han acercado a este su Centro de Estudios y a todos los profesionales que a través de la diversidad de encuentros han podido conocer un poco más de este mundo con temblores, con lunas y con diversidades en el ser humano.